¿Sabéis aquello de que el tiempo nos pone a todos en nuestro sitio?. Pues hoy puedo decir que sienta tan bien ver como eso se cumple. Hoy mismo, ya es oficial, al fin el tiempo ha puesto en su sitio a alguien que ha hecho y deshecho a su atojo y soberbia, sin importarle quien se llevara por delante, alguien que se llamaba a sí mismo maestro y que de ello tiene poco. Que puso por encima de todo su orgullo en vez de a sus alumnos. Y que estabas con él o contra él y para imponer su verdad usó y cumplió sus amenazas. Hoy la vida le ha devuelto la moneda.
Pienso que no hay que doblegarse ante las amenazas, ni ante la soberbia del resto, que tu libertad es lo más importante, que eres tú la que decide y no los demás por ti. Que no se puede ir por la vida pisando a la gente y que la lealtad, el honor y el cariño no son moneda de cambio, sino algo con lo que vestir tu alma, algo que dar por voluntad propia a quien se lo merece. Que ganarse el respeto de la gente sólo se consigue de una forma.
Un maestro no se mide por lo que sabe, sino por lo que enseña. Hoy la vida le ha enseñado a pagar, lástima que algunos nunca aprendan.
viernes, 13 de junio de 2008
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4 comentarios:
Dicen que a todo cerdo le llega su san martin... Y me sé de una que llevaba mucho tiempo esperando una barbacoa XD
Oño!! un Pepius por aquí...
Yo y un montón de gente, que vamos a tocar a poco la verdad XD
Yo me uno al sentimiento de victoria... jeje, lo siento mucho pero es que ese "maestro" no tiene derecho a ser calificado como tal.
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