Friburgo, fue el primer pueblo que vimos y la primera vez que llegamos tarde, y eso que estábamos antes que nadie en el punto de quedada, tomando un café y se nos paso la hora…
No hay cosa que mas complazca a un friki que encontrarse en donde no espera una tienda de comic. En Lindau, el siguiente pueblo que vimos, había una como no he visto otra igual en ningún sitio. Dos plantas, la primera la mitad tienda de comic y la otra mitad cafetería con mesas para echarte una partida o simplemente tomarte un café mientras lees tus compras o charlar con los amigos y la planta de abajo especial rol en vivo, trajes medievales, armas de gomaespuma y un apartado para los juegos de estrategia. Yo quiero montar una tienda así, se quedo con mi corazón y mi pasta.
Titisee, otro pueblo de lo mas turístico de los que te apetecería quedarte un par de días, tiene un precioso lago en el que puedes alquilar barcas a motor, pedales o remos. Nosotros decidimos que mejor pedales que como no teníamos las piernas cansadas... Eso si después de ver la barca donut (redonda con sombrilla y nevera en el centro para tus birras) ellos decidieron que preferían la barca donuts a ser posible con las chicas incluidas que había en la barca que vimos, yo con las cervezas me conformo que ellos no eran para tirar cohetes.
Walchensee es un lago de aguas cristalinas de un intenso turquesa. Una preciosidad rodeada de espesos bosques, el premio merecido después de subirte un pico de 1328 metros, hacer 17 kilómetros infernales en los que hubo de todo, caídas en el barro, caídas en cantos rodados pendiente abajo (ninguna caida mia que conste), hormigueros que me llegaban por la cintura con hormigas que se subían por nuestras piernas como Pedro por su casa, juro que ahí tire cordura para no salir corriendo gritando ¡quítamelas, quítamelas! Y por supuesto nos perdimos en el bosque… en fin que tu llegas al lago deseando meterte, porque estás hasta el moño de caminar (17 kilómetros mas lo que andamos de más), te quitas la ropa, sales corriendo al agua, esquivando alemanes rojos cual cangrejos quemados por el sol y ya a la carrera tus pies notan ¡que el agua esta helada! que te dolían las articulaciones y todo. Y ahí el guía te dice que el lago es de origen glaciar… y te fijas que no hay gente en el agua. Pero no, después de la caminata mi vena santanderina solo podía pensar en que por sus santos ovarios se metía en el lago que para eso se había tragado el recorrido. Y me metí, hay video, no muy digno todo hay que decirlo. Al final se metieron bastantes, mientras los alemanes nos miraban con asombro, no es para menos.
En fin que por la mañana temprano me había rajado el dedo gordo de la mano derecha con la navaja multiusos, glorioso momento en el que miras tu dedo después de sentir el corte y dices “no ha pasado nada” y de pronto se hace una línea roja a cámara lenta y empieza a echar sangre a borbotones, miras a tu compañero de cuarto y le preguntas “¿tú te mareas con la sangre, no?” y él te responde con una sonrisa maligna que si. Menos mal que sólo cuando es suya que sino imaginaos un desmayado en la habitación y una que a los 7 de la mañana no tiene luces, se dedica a pasear mirando el dedo por la habitación, salirse al jardín que esta tenia y ya al final caer en chuparse el dedo. Las sabanas perdidas, la moqueta… qué pensarían los del servicio.
Mucho más gracioso sin duda fue la cena, después de unos momentos vomitivos, según nuestros amigos, de Rafa y yo jugando con las rosas de la mesa. Y es que las velitas encendidas daban un ambiente de lo más íntimo. Pues nada llego la cena en sí y pedimos el típico medio litro de cerveza, costumbre muy Alemana.
Enrique nuestro hombre de voz profunda y pose estudiada, el terror de las nenas… no está acostumbrado a beber, que con medio litro se le trababa la lengua. Su táctica para ligar es simple, bien vestido y de modales caballerosos, detallista y muy atento, En fin que no se le ocurre otra cosa que ponerse en plan amigo confidente conmigo y empezar a charlar sobre mi vida sentimental. Así que después de escuchar mis penas sobre que me han dejado, se pone serio y me pregunta con un tono preocupado “¿puedo hacerte una pregunta personal, pero ahora está tu…?”, me suelta la pregunta y el final no lo entendí. David y Rafa empiezan a descojonarse vivos, Enrique se queda blanco y empieza a pedirme perdón y decir que no quería decir eso y yo en todo esto sin enterarme que había dicho pero temiéndome que la frase iba a ser recordada durante mucho tiempo. Ya empezamos a reír los 4 escandalosamente, que en el salón sólo se nos oía a nosotros, mientras yo pregunto “¿pero que ha dicho? que no le he entendido”, Rafa ahogándose de la risa dice que él no lo repite y David que es más cabrón logra medio articular que él si, mientras Enrique descojonado pide que no lo haga. Para vernos pensarían que estábamos borrachos perdidos, riendo los cuatro sin poder parar y casi llorando, yo sin saber de que pero aquello era contagioso. Al fin David recupera la compostura y medio entrecortado aun de la risa me dice “¿está tu furby abierto a posibilidades?”, en situación normal habría matado a Enrique, pero solo pude hacer una cosa descojonarme aun más del desliz que había tenido. Vamos menudo día…
lunes, 15 de septiembre de 2008
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2 comentarios:
GLORIOSO!!!! Sólo tengo esa palabra...Aún me estoy riendo de aquello...jejeje!!!
¡Llorando de la risa! ahi el calvito demostró en que piensa realmente ;p XD
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