martes, 8 de junio de 2010

Gracias

Hay una vieja y descolorida foto cerca de la zona cero de Hiroshima, en una placa pequeña y discreta con un texto que cuenta los estragos que causó la bomba. En esa foto se ve una ciudad devastada, reducida a ruinas y cenizas, edificios apenas reconocibles y entre todo ese amasijo generado en segundos solo hay una cosa en pie en esa foto, un Tori blanco de piedra se alza entre la nada. Como si sólo la fe pudiera quedar de pie entre la locura y la desesperación. Hoy Hiroshima es una ciudad moderna, completamente reconstruida de la que jamás pensarías que pudo estar reducida a cenizas no hace tanto tiempo, demostrando la capacidad de recuperación y superación del ser humano y de la naturaleza misma.
Salvando las distancias hoy recordé lo rota que estaba hace un año y al verme hoy quería agradecer a quienes ayudaron a juntar los pedazos y sobre todo a una persona. Que me curó con mimo y también con dureza, se que nunca entenderás ni tú ni mucha gente esa parte de mi alma. Sin perder la fe poco a poco pegando pedazos, aunque no soy lo mismo hoy que ayer. No sé si algún día podré quererte como tú quieres y mereces, perdóname si rompo tu corazón. Hoy quería darte las más sinceras gracias, por ser mi “Tori”, por no perder la fe en mí, porque yo si la perdí. Gracias por estar simplemente ahí. Muchos ayudaron no lo negaré, pero cada trazo que hoy por fin he dado sobre el blanco papel te lo debo a ti.

1 comentario:

Brizna dijo...

Eso del trazo en el papel es que ya has vuelto a dibujar?? Felicidades!! y a no soltar el lápiz, ya creía que teníamos que pegartelo con celo al dedo :P