¡Al fin!, ya paso la boda de mi hermana y doy gracias que no tengo más hermanos… aunque ahora me quedan por delante dos bodas para el año que viene, una en Madrid y otra en Bilbao y en esa nos quieren poner de traje regional, miedito me da y encima he dicho que voy.
Algún día tengo que pedir la hoja de reclamaciones familiares, porque otra cosa no pero mi familia es puñetera, no se les ocurre otra cosa que a falta de una semana para la boda ponerse a discutir y no saber si eres dama de honor o madrina estresa.
En fin que empecé el día de ayer levantándome a las 6 de la mañana, que la peluquera/maquilladora venía a casa para dejarnos divinas a madre e hijas, claro que a esas horas estas de todo menos mona. Pero he de decir que cuando te maquilla un profesional ganas y mucho. Pedazo mirada de loba que tenia de “ey nene ven aquí que te doy un muerdo”. Yo creo que el maquillaje en parte tiene la culpa de que fallara la tirada de diplomacia cuando mi madre y mi hermana se han puesto a discutir delante de los fotógrafos y la peluquera… y claro ahí yo he tirado y he sacado critico, pero claro un crítico mío en diplomacia equivale a negociaciones contundentes. Quien me mandará a mí meterme en estos charcos, defendiendo a mi hermana y discutiendo con mi madre, a este paso me desheredan. Para que luego a mitad de banquete se reconcilien y se pongan a llorar, ahí no sabía si matarles o si echar la lagrimita yo también, aunque con lo mona que iba habría sido una pena, así que me he anotado en tareas pendientes cargarme a mi familia.
Pero vamos si hay algo que odio de las bodas familiares son las típicas preguntas y frases: “¿y la tuya para cuando? ¡Que se te pasa el arroz!”. Menos mal que ahí te muerdes la lengua porque no sea que además de desheredarme genere un conflicto diplomático familiar por ser borde.
Vamos que mi día pasó entre fotos, paseos en calesa, gente que te saluda que sabe tu nombre y que tú no sabes quién son, los platos que repetí porque mejor comer que tener que responder a las preguntitas, con la boca llena no se habla, ver a tu padre cantando canciones regionales con tu familia del norte y ¡sin estar borrachos!, los accesos emotivos cuando cantaron una salve rociera a los novios, la caída de video de primera de una prima y yo sin cámara y el momento del baile y yo sin pareja… reconozco que ahí me acorde y mucho de mi ex, ya podía el muy jodio haber roto conmigo después de la boda. Si, me dio el acceso depresivo y después llegó el sentimiento de añoranza y después de que una prima me intentara buscar un par de novios… decidí que sólo me quedaba una opción posible, la barra libre. Así que me levante, cruce la pista de baile y me fui a pedir a la barra, entre el pensamiento de “yo me quiero ir a mi casa” y “¿Por qué coño no invite a cualquiera para que me acompañara?”, bueno ahí pensé en mi familia de broncas y me dije a mi misma que para que asustar a nadie.
Muy majo el camarero, no estaba mal y me guiñaba el ojo y me sonreía cada vez que le pedía algo, supongo que defecto profesional. Y ya en la barra conversación con los solteros del evento, que al igual que yo entre bailar o beber ganaba lo segundo. En el fondo doy gracias de que al igual que yo fueran una panda de sosos cortados que lo del baile nos da pánico. Ahí volví a pensar en mi ex, que él si baila y demasiado bien, mira algo tenía que tener de bueno que me dejara.
Y nada finalmente yo que dije que me iría en cuanto pasara el vals de los novios, terminé cerrando la fiesta con un dolor de pies monumental, al que inventó los tacones habría que quemarle en la hoguera. En el fondo para una hermana que tienes y que se te casa, no te lo vas a perder.
lunes, 28 de julio de 2008
lunes, 21 de julio de 2008
¡A la carga!
Un tema recurrente desde hace una año en mis amigos y en mí es hablar del maldito WOW, para desesperación de los cuatro gatos que aun no están metidos en el. Yo comprendo que tiene que ser aburrido para ellos cuando entramos en bucle pero oye llega un momento en que es parte de tu vida contar la ultima batallita, el comentario gracioso de turno o la última cafrería, por regla general mía que ya se sabe que las guerreras no piensan, la tenía que haber hecho rubia para cumplir ya con el tópico entero.
Una parte importante de tu vida cotidiana en el wow y mas a ciertos niveles son las Battlegrounds, vamos batallitas contra el bando contrario con diferentes modalidades, capturar la bandera, dominar recursos, atacar el campamento enemigo… mi preferida sin lugar a dudas es el Valle de Alterac, de la mas completita, antes las partidas duraban 3 horas y se hacían un montón de cosas, pero ahora la gente no pierde el tiempo en entregar trozos de armaduras, medallitas o bolas de luz a una panda de druidas para que te saquen un elemental de tierra gigante que arrase a su paso lo que pille. Una pena antes eran mas vistosas pero claro 3 horas son un coñazo y más cuando en nivel 70 tu lo único que quieres son las medallas y el honor, cuanto más rápido se gane al enemigo mejor.
El caso es que una pauta corriente en el World of Warcraft independientemente de tu servidor es que la Horda pega unas palizas a la Alianza impresionantes. Por algo se llama a la Alianza panda de mancos. Una frase que define muy bien la situación fue una que soltó alguien en el general de Alterac “¿Qué pasa es que la Horda tiene infiltrados o es que somos así de mancos?, pues casi que mejor nos dedicamos al parchís”. Lo que te hace plantearte el porqué de esas derrotas tan masivas de la alianza, ¿es que tenemos las estadísticas de personaje peores, es que se dopan los de la horda, se entrenan en clubs secretos a medianoche para estar más sincronizados o es que es un complot de Blizzard para que nunca gane la alianza?, o será que nada mas pillarte un personaje Ali te baja el rendimiento neuronal, para mi que va a ser eso. Muchos apuntan a que la media de edad en la alianza es menor y por eso la gente es menos organizada, más del tipo voy a mi bola y así nos luce el pelo. Pues no sé pero ciertamente cuando entras en la batalla y miras a tu grupo y lees: Melopetotodo, Pelomuñeca, Babyconan, Porrosmil, Fülana, Porahitelameto, Spiderelfo… Solo te quedan ganas de gritar ¡A la carga que esta la perdemos rapidito!. Pero si hay algo que ya me mata son los “Pro”, y es que en la Alianza si vamos perdiendo nunca faltaran las broncas por el chat general sobre quien tiene la culpa de las derrotas o de nuestra inutilidad y por supuesto los insultos a diestro y siniestro. Yo no sé por que no juego más con mi horda...
Una parte importante de tu vida cotidiana en el wow y mas a ciertos niveles son las Battlegrounds, vamos batallitas contra el bando contrario con diferentes modalidades, capturar la bandera, dominar recursos, atacar el campamento enemigo… mi preferida sin lugar a dudas es el Valle de Alterac, de la mas completita, antes las partidas duraban 3 horas y se hacían un montón de cosas, pero ahora la gente no pierde el tiempo en entregar trozos de armaduras, medallitas o bolas de luz a una panda de druidas para que te saquen un elemental de tierra gigante que arrase a su paso lo que pille. Una pena antes eran mas vistosas pero claro 3 horas son un coñazo y más cuando en nivel 70 tu lo único que quieres son las medallas y el honor, cuanto más rápido se gane al enemigo mejor.
El caso es que una pauta corriente en el World of Warcraft independientemente de tu servidor es que la Horda pega unas palizas a la Alianza impresionantes. Por algo se llama a la Alianza panda de mancos. Una frase que define muy bien la situación fue una que soltó alguien en el general de Alterac “¿Qué pasa es que la Horda tiene infiltrados o es que somos así de mancos?, pues casi que mejor nos dedicamos al parchís”. Lo que te hace plantearte el porqué de esas derrotas tan masivas de la alianza, ¿es que tenemos las estadísticas de personaje peores, es que se dopan los de la horda, se entrenan en clubs secretos a medianoche para estar más sincronizados o es que es un complot de Blizzard para que nunca gane la alianza?, o será que nada mas pillarte un personaje Ali te baja el rendimiento neuronal, para mi que va a ser eso. Muchos apuntan a que la media de edad en la alianza es menor y por eso la gente es menos organizada, más del tipo voy a mi bola y así nos luce el pelo. Pues no sé pero ciertamente cuando entras en la batalla y miras a tu grupo y lees: Melopetotodo, Pelomuñeca, Babyconan, Porrosmil, Fülana, Porahitelameto, Spiderelfo… Solo te quedan ganas de gritar ¡A la carga que esta la perdemos rapidito!. Pero si hay algo que ya me mata son los “Pro”, y es que en la Alianza si vamos perdiendo nunca faltaran las broncas por el chat general sobre quien tiene la culpa de las derrotas o de nuestra inutilidad y por supuesto los insultos a diestro y siniestro. Yo no sé por que no juego más con mi horda...
lunes, 14 de julio de 2008
Tengo un sex appeal…
Que no se puede aguantar, será mi mirada asesina cuando me cabreo, mi media sonrisa de superioridad burlona, mi naricita, mis piernas de vértigo… no que de eso no tengo, seré todo yo que soy irresistible, esta visto. Y es que lo que no me pase a mi…
Pues nada tengo puesto mi dirección de messenger en mi web de Deviantart, para el que quiera agregarme y charlar, de artista a artista o simplemente como amigos. Me agrego el jueves una chica y a la primera vez que me pilla conectada me abre conversación. Si ya con su foto de messenger logró un levantamiento mío de ceja, morenaza, pelo largo, expresión de viciosa perdida, en topless tapándose los pezones con las manos. Y pensé yo, “¡joe la gente que atrevida, estos artistas!”.
Cándida de mi me abre fuego la chiquilla y no me dice otra cosa que esta cachonda perdida y que si me apetece que se desnude delante mía por la webcam, y por supuesto que si tengo yo webcam que le pone verme la cara… ¡Ay criatura, si me hubieras visto la cara! sonrisa ladeada, cejas levantadas y ojos bien abiertos de “mi ingles es algo malo pero, ¿estoy leyendo lo que estoy leyendo?… si estoy leyendo lo que estoy leyendo” es que a mi estas torrideces después de comer me pillan a desmano. Por si fuera poco lo de quiero despelotarme, que como no debía de ver mucho interés en mi la chica echó más leña al fuego y agregó que a lo mejor luego se unía una amiga suya, ahí ya mis cejas habían alcanzado el máximo de su levantamiento y me dio por reírme que una ya esta curada de espanto y estas cosas te hacen ya más gracia que otra cosa. Recobré mi compostura y le escribí educadamente “perdona… pero soy una tía”, con esa mirada viciosa que tenia la morena ¿qué me iba a esperar que me respondiera?. Que le daba igual, que si a mi me apetecía que a ella le ponía. Normal abres fuego de esa manera y no te vas a echar para atrás por una minucia, que soy mujer como si soy un caballo marciano de Alfa Centauro, la mujer estaba cachonda y punto. Pues nada en ese momento hice algo que habría generado unos cuantos y desgarradores “NOOOOO” en mis amigos y conocidos. Y es que después de eso la dije un cortes “no me interesa, lo siento” y la borre de mis contactos.
Si era un tío de cachondeo me lo creo, si era una tía cachonda me lo creo, si era una tía que se saca pelas con eso también me lo creo… pero vamos ya podían tocarme los rubios mazaos, de ojos verdes y cachondos… que esta visto que tengo imán pero para los eventos anecdóticos. Eso si, aun me duran las risas.
Pues nada tengo puesto mi dirección de messenger en mi web de Deviantart, para el que quiera agregarme y charlar, de artista a artista o simplemente como amigos. Me agrego el jueves una chica y a la primera vez que me pilla conectada me abre conversación. Si ya con su foto de messenger logró un levantamiento mío de ceja, morenaza, pelo largo, expresión de viciosa perdida, en topless tapándose los pezones con las manos. Y pensé yo, “¡joe la gente que atrevida, estos artistas!”.
Cándida de mi me abre fuego la chiquilla y no me dice otra cosa que esta cachonda perdida y que si me apetece que se desnude delante mía por la webcam, y por supuesto que si tengo yo webcam que le pone verme la cara… ¡Ay criatura, si me hubieras visto la cara! sonrisa ladeada, cejas levantadas y ojos bien abiertos de “mi ingles es algo malo pero, ¿estoy leyendo lo que estoy leyendo?… si estoy leyendo lo que estoy leyendo” es que a mi estas torrideces después de comer me pillan a desmano. Por si fuera poco lo de quiero despelotarme, que como no debía de ver mucho interés en mi la chica echó más leña al fuego y agregó que a lo mejor luego se unía una amiga suya, ahí ya mis cejas habían alcanzado el máximo de su levantamiento y me dio por reírme que una ya esta curada de espanto y estas cosas te hacen ya más gracia que otra cosa. Recobré mi compostura y le escribí educadamente “perdona… pero soy una tía”, con esa mirada viciosa que tenia la morena ¿qué me iba a esperar que me respondiera?. Que le daba igual, que si a mi me apetecía que a ella le ponía. Normal abres fuego de esa manera y no te vas a echar para atrás por una minucia, que soy mujer como si soy un caballo marciano de Alfa Centauro, la mujer estaba cachonda y punto. Pues nada en ese momento hice algo que habría generado unos cuantos y desgarradores “NOOOOO” en mis amigos y conocidos. Y es que después de eso la dije un cortes “no me interesa, lo siento” y la borre de mis contactos.
Si era un tío de cachondeo me lo creo, si era una tía cachonda me lo creo, si era una tía que se saca pelas con eso también me lo creo… pero vamos ya podían tocarme los rubios mazaos, de ojos verdes y cachondos… que esta visto que tengo imán pero para los eventos anecdóticos. Eso si, aun me duran las risas.
jueves, 10 de julio de 2008
Dice una leyenda...
Dice una leyenda árabe que dos amigos viajaban por el desierto y en un determinado punto del viaje discutieron.
El otro, ofendido, sin nada que decir, escribió en la arena:
"HOY, MI MEJOR AMIGO ME PEGO UNA BOFETADA EN EL ROSTRO"
"HOY, MI MEJOR AMIGO ME PEGO UNA BOFETADA EN EL ROSTRO"
Siguieron adelante y llegaron a un oasis donde resolvieron bañarse.
El que había sido abofeteado y lastimado comenzó a ahogarse,
siendo salvado por el amigo.
Al recuperarse tomó un estilete y escribió en una piedra:
"HOY, MI MEJOR AMIGO ME SALVO LA VIDA"
"HOY, MI MEJOR AMIGO ME SALVO LA VIDA"
Intrigado, el amigo preguntó: ¿Por qué después que te lastimé, escribiste en la arena y ahora escribes en una piedra?.
Sonriendo, el otro amigo respondió: Cuando un gran amigo nos ofende, deberemos escribir en la arena donde el viento del olvido y el perdón se encargarán de borrarlo y apagarlo; por otro lado cuando nos pase algo grandioso, deberemos grabarlo en la piedra de la memoria del corazón donde viento ninguno en todo el mundo podrá borrarlo.
martes, 8 de julio de 2008
Dar cera, pulir cera
Dicen que el deporte es sano, yo después de ver que no puedo ni bajar unas escaleras con dignidad empiezo a dudarlo. Me fui este fin de semana a un curso de Iaido en San Sebastián, nos alojamos en una casa rural a las afueras, precioso aquello, que emoción buscando la casa de noche perdidos por el monte con el todoterreno carretera para arriba carretera para abajo acordándonos de la madre que pario al GPS. Bueno al final la encontramos y salvo por el mosquito que consideró que yo era un buffet libre de comida madrileña, la estancia fue perfecta.
El curso en si una maravilla, éramos poquitos y eso se nota en que la enseñanza es más personalizada. Eso si, cuando te tiras casi año y medio sin hacer nada y te reincorporas a estos cursos es que te pasan factura a nivel físico. Es lo que tiene entrenar con el hombre que dirige la selección francesa. Y eso que no fue un curso de los más duros que yo recuerdo y fue corto en comparación con otros. Pero bueno el caso es que el primer día antes de que llegas a las 8 horas que dura el curso el sábado ya sientes las agujetas a la hora de la comida, gracias que no has podido llegar al entrenamiento del viernes por la tarde que sino ya las tendrías del día anterior, y dices “ay madre, ya verás por la noche” y efectivamente darte una inocente vuelta en la cama se convierte en una tortura. Pero ahí estas tú levantándote al día siguiente porque quieres más, así que vas al curso rezando porque no se le ocurra hacer el calentamiento con los ejercicios de saltos que son los que te han dejado las piernas para el arrastre. Pero te da igual, porque hagas lo que hagas, en cuanto te meten caña física acabas hecha unos zorros, que es lo que pasa cuando no entrenas en plan 5 días a la semana y tienes una vida sedentaria. Así que termina tu curso y te acuerdas de todos los que te han dicho alguna vez que el iaido es poner posturitas, que ahora les cogías y les regalabas la inscripción a un curso de estos, malditos kendokas brabucones. Te preguntas si eres masoquista por pagar para que te duela todo el cuerpo y además lo haces consciente del resultado de antemano. Y bueno pasado el curso, la paliza del viaje de vuelta y el cachondeo del personal con tu poco digno estado, y es que cruzar las piernas, subir o bajar escaleras, andar, darte una vuelta en la cama o sentarte se convierte en toda una epopeya épica de dolor para ti y en todo un filón de risas y cachondeos para el resto, sabes que volverás a hacerlo siempre que puedas, de hecho en verano te puedes tirar enganchado curso detrás de curso. Y es que si te gusta lo que haces te da igual lo que sufras, hacerte el viaje a la otra punta del mapa, meterte la paliza, ver a tus compañeros, echarte unas risas en la sayonara party, alegrarte la vista con el ojazos azules y sonrisa preciosa de oviedo y sobretodo aprender y pulir merecen la pena por un puñado de agujetas.
El curso en si una maravilla, éramos poquitos y eso se nota en que la enseñanza es más personalizada. Eso si, cuando te tiras casi año y medio sin hacer nada y te reincorporas a estos cursos es que te pasan factura a nivel físico. Es lo que tiene entrenar con el hombre que dirige la selección francesa. Y eso que no fue un curso de los más duros que yo recuerdo y fue corto en comparación con otros. Pero bueno el caso es que el primer día antes de que llegas a las 8 horas que dura el curso el sábado ya sientes las agujetas a la hora de la comida, gracias que no has podido llegar al entrenamiento del viernes por la tarde que sino ya las tendrías del día anterior, y dices “ay madre, ya verás por la noche” y efectivamente darte una inocente vuelta en la cama se convierte en una tortura. Pero ahí estas tú levantándote al día siguiente porque quieres más, así que vas al curso rezando porque no se le ocurra hacer el calentamiento con los ejercicios de saltos que son los que te han dejado las piernas para el arrastre. Pero te da igual, porque hagas lo que hagas, en cuanto te meten caña física acabas hecha unos zorros, que es lo que pasa cuando no entrenas en plan 5 días a la semana y tienes una vida sedentaria. Así que termina tu curso y te acuerdas de todos los que te han dicho alguna vez que el iaido es poner posturitas, que ahora les cogías y les regalabas la inscripción a un curso de estos, malditos kendokas brabucones. Te preguntas si eres masoquista por pagar para que te duela todo el cuerpo y además lo haces consciente del resultado de antemano. Y bueno pasado el curso, la paliza del viaje de vuelta y el cachondeo del personal con tu poco digno estado, y es que cruzar las piernas, subir o bajar escaleras, andar, darte una vuelta en la cama o sentarte se convierte en toda una epopeya épica de dolor para ti y en todo un filón de risas y cachondeos para el resto, sabes que volverás a hacerlo siempre que puedas, de hecho en verano te puedes tirar enganchado curso detrás de curso. Y es que si te gusta lo que haces te da igual lo que sufras, hacerte el viaje a la otra punta del mapa, meterte la paliza, ver a tus compañeros, echarte unas risas en la sayonara party, alegrarte la vista con el ojazos azules y sonrisa preciosa de oviedo y sobretodo aprender y pulir merecen la pena por un puñado de agujetas.
viernes, 4 de julio de 2008
Segundas oportunidades
Pues no, no os hagáis el lío que no he vuelto con mi ex y a estas alturas del tema no sé vosotros pero yo no creo en los milagros.
No, los tiros van por otro lado, me refiero a las segundas oportunidades que da la vida o que nos merecemos. Me parece un tema interesante y que siempre me ha entusiasmado. La redención del alma humana, la capacidad que tenemos de reinventarnos y de encontrar un perdón a nuestros fallos.
La cosa viene por una conversación con unas amigas sobre una tercera persona, mi experiencia personal con ella la verdad que muy grata no ha sido. Es falsa, sonrisa en la boca y puñalada por la espalda, y bueno que tiene un pésimo gusto en hombres y los usa para dar celos al que realmente quiere, pero este es de los de no se casa con nadie. Todo hay que decirlo que son tal para cual. Pero vamos lo suyo y los hombres ni me va ni me viene a mí lo que me toca la fibra es la falsedad y la mala leche que se gasta cuando no estás en su bando y lo poco que le importa llevarse por medio a quien sea si está en el camino de sus intereses, y si, yo la he sufrido como victima y por eso me pica más. El caso que la chica se cambia de gimnasio y se va al de mis amigas y ahí entra la opinión de una de ellas que dijo que la daría una segunda oportunidad puesto que no la conocía. Lo que me parece genial por parte de esta persona, todo el mundo se merece una segunda oportunidad… ¿no?
¿Puede el más terrible de los hombres cambiar? Lo que es terrible es que puede el mejor de los hombres volverse una bestia. Obligado te veas, presionado en los límites de la cordura, de tu supervivencia y ahí lo tienes nos convertimos al lado oscuro sin pensarlo dos veces, además que con el rollito villano se liga más. Pero me parece mucho más difícil lo contrario. Y no ya a gran escala de mafioso ruso que se vuelve misionero porque ha visto la luz, que algún caso hay por ahí seguro. Os imagináis “Britney Spears cede toda su fortuna a los niños huérfanos chinos” ya no la recordarían por sus juergas, eso seguro y aun así siempre habría alguno que diría que se volvió loca la pobre.
El día a día está lleno de esos momentos de decisión entre bien y mal. ¿Podemos llegar a ser mejores personas que lo que somos?, ¿podemos dejar nuestro egoísmo en un cajón?, ¿dejar de putear a la vecina del quinto porque su perro se cago en nuestra escalera?. ¿Podemos ceder nuestra posición por el bien común aunque nos fastidie a nosotros?. ¿Podemos tratar a alguien que nos ha tratado mal con respeto y cariño?.
Quien no ha estado en una reunión de vecinos, yo siempre tengo la tentación de llevarme las palomitas, ¡que saraos se montan!. Aun recuerdo una en la que los vecinos se querían cargar a la del primero por tener montado un negocio de “citas”, casi se zurran.
Esta mujer por ejemplo que va poniendo a todos a parir a sus espaldas aunque de frente se haga la simpática. Tu jefe que te putea porque puede. El tío que te roba el aparcamiento delante de tu maniobra ya iniciada… ¿Podemos llegar un día y decir “Voy a ser mejor persona”?. Es tan difícil mirarse a uno mismo y ver nuestros fallos y aun viéndolos quererlos cambiar. ¡Si es que da hasta pereza! Porque tu quieres partirle las piernas al que te ha robado el aparcamiento y el que te lo ha robado simplemente se piensa que es más hábil que tu y que ha tenido una suerte increíble de encontrar aparcamiento. Así que así vamos por el mundo sobreviviendo.
No ya es raro redimirse ante los demás cuando nos dan una segunda oportunidad a veces porque no nos conocen otras por su bondad, sino redimirnos ante nosotros mismos, eso si que es difícil, ser capaz de doblegar tus malos hábitos y decidir cambiarlos. Ahí está la magia de la redención que es algo infrecuente que cuando sucede nos maravilla.
No, los tiros van por otro lado, me refiero a las segundas oportunidades que da la vida o que nos merecemos. Me parece un tema interesante y que siempre me ha entusiasmado. La redención del alma humana, la capacidad que tenemos de reinventarnos y de encontrar un perdón a nuestros fallos.
La cosa viene por una conversación con unas amigas sobre una tercera persona, mi experiencia personal con ella la verdad que muy grata no ha sido. Es falsa, sonrisa en la boca y puñalada por la espalda, y bueno que tiene un pésimo gusto en hombres y los usa para dar celos al que realmente quiere, pero este es de los de no se casa con nadie. Todo hay que decirlo que son tal para cual. Pero vamos lo suyo y los hombres ni me va ni me viene a mí lo que me toca la fibra es la falsedad y la mala leche que se gasta cuando no estás en su bando y lo poco que le importa llevarse por medio a quien sea si está en el camino de sus intereses, y si, yo la he sufrido como victima y por eso me pica más. El caso que la chica se cambia de gimnasio y se va al de mis amigas y ahí entra la opinión de una de ellas que dijo que la daría una segunda oportunidad puesto que no la conocía. Lo que me parece genial por parte de esta persona, todo el mundo se merece una segunda oportunidad… ¿no?
¿Puede el más terrible de los hombres cambiar? Lo que es terrible es que puede el mejor de los hombres volverse una bestia. Obligado te veas, presionado en los límites de la cordura, de tu supervivencia y ahí lo tienes nos convertimos al lado oscuro sin pensarlo dos veces, además que con el rollito villano se liga más. Pero me parece mucho más difícil lo contrario. Y no ya a gran escala de mafioso ruso que se vuelve misionero porque ha visto la luz, que algún caso hay por ahí seguro. Os imagináis “Britney Spears cede toda su fortuna a los niños huérfanos chinos” ya no la recordarían por sus juergas, eso seguro y aun así siempre habría alguno que diría que se volvió loca la pobre.
El día a día está lleno de esos momentos de decisión entre bien y mal. ¿Podemos llegar a ser mejores personas que lo que somos?, ¿podemos dejar nuestro egoísmo en un cajón?, ¿dejar de putear a la vecina del quinto porque su perro se cago en nuestra escalera?. ¿Podemos ceder nuestra posición por el bien común aunque nos fastidie a nosotros?. ¿Podemos tratar a alguien que nos ha tratado mal con respeto y cariño?.
Quien no ha estado en una reunión de vecinos, yo siempre tengo la tentación de llevarme las palomitas, ¡que saraos se montan!. Aun recuerdo una en la que los vecinos se querían cargar a la del primero por tener montado un negocio de “citas”, casi se zurran.
Esta mujer por ejemplo que va poniendo a todos a parir a sus espaldas aunque de frente se haga la simpática. Tu jefe que te putea porque puede. El tío que te roba el aparcamiento delante de tu maniobra ya iniciada… ¿Podemos llegar un día y decir “Voy a ser mejor persona”?. Es tan difícil mirarse a uno mismo y ver nuestros fallos y aun viéndolos quererlos cambiar. ¡Si es que da hasta pereza! Porque tu quieres partirle las piernas al que te ha robado el aparcamiento y el que te lo ha robado simplemente se piensa que es más hábil que tu y que ha tenido una suerte increíble de encontrar aparcamiento. Así que así vamos por el mundo sobreviviendo.
No ya es raro redimirse ante los demás cuando nos dan una segunda oportunidad a veces porque no nos conocen otras por su bondad, sino redimirnos ante nosotros mismos, eso si que es difícil, ser capaz de doblegar tus malos hábitos y decidir cambiarlos. Ahí está la magia de la redención que es algo infrecuente que cuando sucede nos maravilla.
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